“La finalidad de la vida es la apreciación: no tiene sentido no apreciar las cosas, y no tiene sentido poseer más cantidad de ellas, si no se las aprecia.”
(Gilbert Keith Chesterton)
“La finalidad de la vida es la apreciación: no tiene sentido no apreciar las cosas, y no tiene sentido poseer más cantidad de ellas, si no se las aprecia.”
(Gilbert Keith Chesterton)
John Stuart Mill (1806-1873) fue un filósofo, político y economista inglés representante de la escuela económica clásica y teórico del utilitarismo.
La
libertad social según Mill consistía en poner límites al poder del
gobernante, de tal forma que no fuese capaz de utilizar su poder en
beneficio de sus propios intereses y tomar decisiones que pudieran
conllevar perjuicio o daño para la sociedad… lo que denominó como la “tiranía de la mayoría”.
Siendo
utilitarista, sostiene que uno debe actuar siempre con el fin de
producir la mayor felicidad para el mayor número de personas, dentro de
lo razonable.
Quizá su más clara ruptura con la ortodoxia de la
economía clásica fue en la cuestión del Papel Económico del Estado.
Subrayó la importancia económica “civilizadora” del Estado como
propulsor de mejoras en los servicios educativos, sociales y culturales…
Y
una importante función estabilizadora, siendo bueno que el Estado
recogiera, por medio de los impuestos, una parte creciente de los fondos
invertibles y la utilizara para financiar proyectos socialmente
beneficiosos.
John Stuart Mill no veía un Estado dictatorial en su
versión del socialismo: pensaba más en Instituciones Cooperativas
Voluntarias y de Coparticipación entre el Capital y el Trabajo…
Mucho antes que el New Deal de Roosevelt y la Teoría General de Keynes ya estaban escritas sus ideas…
Y nuestros "socialistas" deberían saberlo ...
Mark de Zabaleta
“El hombre es un auriga que conduce un carro tirado por dos briosos caballos: el placer y el deber. El arte del auriga consiste en templar la fogosidad del corcel negro (placer) y acompasarlo con el blanco (deber) para correr sin perder el equilibrio.”
(Platón)
“No hay cínicos, no hay materialistas. Todo hombre es un idealista, sólo que sucede con demasiada frecuencia que tiene un ideal equivocado.”
(Keith Chesterton)
“Después de saber cuándo debemos aprovechar una oportunidad, lo más importante es saber cuándo debemos renunciar a una ventaja.”
(Benjamin Disraeli)
Desde
su llegada a Londres en 1849, Marx tuvo tiempo para consagrarse a El
capital…un borrador que había iniciado un par de años antes.
Para
Marx la clave del capitalismo era la explotación como fuente de
beneficios y de crisis. Y, en Londres, desde 1849 pudo trabajar en un
borrador que estaba preparando.
Durante treinta años
visitando cada día la biblioteca del British Museum escribirá infinidad
de notas y bosquejos…preparando una ingente cantidad de apuntes.
Estaba
claro que, con el tiempo, se producen conflictos entre la
superproducción y la incapacidad de las economías para absorberlas (la Ley de Say de la economía clásica por la que toda oferta genera su propia demanda quedaba en entredicho).
Leyó a los economistas clásicos…y retomó en lo esencial el enfoque de David Ricardo sobre
el trabajo incorporado: las horas de trabajo necesarias para
proporcionar los medios de subsistencia a la mano de obra, y permitir su
sustitución en la siguiente generación, era lo que determinaba el valor
del trabajo (no cualificado).
Será Engels quien le convence para que entregue sus manuscritos, una parte de ellos, y publicar así, en 1867, un primer volumen de El Capital, iniciado veinte años antes.
Los
volúmenes siguientes, dedicados a las crisis, quedarán en estado de
borrador…el segundo en 1885 y el tercero en 1894, tras la muerte de Karl
Marx en 1883...fue Engels, su amigo, quien los publicó.
Pero Marx siempre conservó dos ideas clave de Hegel:
- La de una “razón” en la historia, una permanente transformación que se pliega a las oscuras e implacables leyes del capital.
- La Dialéctica, una confrontación y lucha entre contrarios (clases)
Aunque Marx pasó del idealismo de Hegel a convertirse al materialismo, el fondo de su pensamiento siempre está ahí.
Fue Georgi Plejánov en la Rusia de Lenin quién acuñó la denominación de “materialismo histórico dialéctico”.
"Las revoluciones son las locomotoras de la historia"....
Mark de Zabaleta
“No sirve para nada proclamar la verdad en economía o recomendar cosas útiles. Es la mejor manera de hacerse enemigos”
(André Kostolany)