sábado, 31 de agosto de 2019

En Dinamarca ya han empezado ... by Mark de Zabaleta

Está muy claro que el negocio de un banco es prestar dinero, y lógicamente espera obtener una rentabilidad positiva por ello. Pero en estos tiempos de complicada situación financiera podemos llegar a ver el mundo al revés, como que los bancos puedan llegar incluso a perder dinero al prestarlo … a pesar de ser la esencia de su funcionamiento.
Los tipos de interés en Europa llevan meses en terreno negativo, arrastrando a diversos bonos estatales a rentabilidades negativas: porque los bancos no se fían unos de otros, ni de sus clientes, y prefieren invertir a lo seguro, incluso perdiendo parte del dinero. Una anomalía económica que llega a lo absurdo.
Y no podemos olvidar que los tipos son clave en el mercado hipotecario, una de las inversiones más importantes que hacen los ciudadanos en mercados netamente compradores de vivienda como el español. Y el mercado llega a extremos imprevisibles: en Europa, ya hay entidades concediendo hipotecas al 0% de interés.
En Dinamarca ya se conceden hipotecas a tipo negativo, y, en teoría, el banco te paga por hipotecarte con él …se están dando hipotecas al 0% de interés e incluso en negativo. En definitiva, han empezado a comercializar el dinero gratis (e incluso remunerado) para los hipotecados... Y a tipo fijo. ¿Se imaginan 30 años cobrando por pedir una hipoteca?
Pero, como saben, los Bancos nunca pierden y son S.A. (Sin Alma). Y, en España, aunque las hipotecas a tipo 0 no sean aún a tipo fijo, ya tenemos también hipotecas en negativo, porque Bankinter vendió hipotecas a Euribor +0,18 y sin suelo, con lo que ahora ya se encuentran virtualmente en negativo.
Pero los Bancos saben redactar minuciosamente los términos de sus contratos, y, en España, lo bordan. Vayan a pedir un hipotecario al 0% y les informarán de que es al 0 +2, +3 ó + lo que puedan colarle en comisiones. Sin hablar del seguro que obligatoriamente tienen que hacer con ellos, a parte de domiciliarlo todo …
Sin dejar de lado que una hipoteca hay que seguirla pagando, aunque sea a tipo 0, incluso si ustedes se quedan en el paro … y en 30 años puede pasar de todo.
Es obvio que un banco no va perdiendo dinero, y menos con hipotecas en negativo, porque cerrarían y pondrían miles de empleados en la calle (esos que tendrán que pagar sus hipotecas) … y tiene que seguir financiando oficinas, publicidad … y su rentabilidad no se puede ver afectada.
“No se alarmen. Mañana no va a empezar ninguna guerra nuclear. Los bancos no permitirían que ocurriera antes de que terminemos de pagar nuestras hipotecas.”
(El Gran Wyoming)

Mark de Zabaleta

sábado, 24 de agosto de 2019

Mozart sólo escribió un tercio ... by Mark de Zabaleta


Franz Xaver Süssmayr (1766 - 1803) fue un clarinetista y compositor de música clásica, discípulo de Wolfgang Amadeus Mozart. La historia le recuerda por terminar el Réquiem de su maestro, obra que siempre quedará como un trabajo inacabado.
Nació en Austria, y era hijo de un sacristán y de una maestra. Fue cantor en un monasterio benedictino, y, tras cambiar su voz, se hizo violinista.
Desde que llegó a Viena en 1788, estuvo muy unido a Mozart. Aunque fue alumno del otro compositor destacado del momento, Antonio Salieri, durante algún tiempo, formó parte del reducido grupo de alumnos que tenía Mozart. Aunque su composición más conocida fue la finalización del Réquiem, compuso muchas misas y oratorios, como el Ave María (1792).
Constanze Weber, la viuda de Mozart, le pide la conclusión del Requiem al discípulo que había estado junto al maestro en su lecho de muerte, trabajando con él, precisamente, en la composición de este encargo.
De las ocho secciones que lo componen, Mozart sólo termina de modo completo las dos primeras, el Introitus y la magnífica fuga del Kyrie, de complicada interpretación, así como, posiblemente, el Dies Irae. Del resto del Ofertorio, las partes vocales proceden de la mano de Mozart, así como también algunos fragmentos de cuerda y de viento, siendo completado por Süssmayr, que lo hace siguiendo las instrucciones del maestro. El Sanctus, el Benedictus y el Agnus Dei pertenecen enteramente a Süssmayr.
La “maldición del Requiem” que acompaña a Mozart, quien, ciertamente, muere en su elaboración, acompañará también a su segundo autor, Süssmayr, que morirá de tuberculosis el 17 de septiembre de 1803, a los 37 años, una edad similar a la del fallecimiento de Mozart. Pero no sólo él: también Joseph Leopold Eybler, otro discípulo de Mozart (al que Constanze también habría ofrecido terminar la obra), que, aunque murió a los 81 años, sufrió un derrame cerebral en 1833, dirigiendo precisamente el Requiem.
Aunque la película pone a un hombre de negro como el origen del encargo del Requiem, fue, en realidad, un emisario del Conde Franz von Walsegg, que quería dedicar el réquiem a su propia esposa fallecida. El Conde dirigió esta obra en la misa que conmemoraba la muerte de su esposa celebrada el 14 de diciembre de 1793.
“Las maldiciones no van nunca más allá de los labios que las profieren” ...
(William Shakespeare)

Mark de Zabaleta




lunes, 19 de agosto de 2019